sábado, 22 de enero de 2011

Privilegios

privilegio.

(Del lat. privilegĭum).

1. m. Exención de una obligación o ventaja exclusiva o especial que goza alguien por concesión de un superior o por determinada circunstancia propia.

2. m. Documento en que consta la concesión de un privilegio.

~ convencional.

1. m. privilegio que se da o concede mediante un pacto o convenio con el privilegiado.

~ de introducción.

1. m. Derecho de goce exclusivo durante plazo fijo de un procedimiento industrial o de una fabricación que se implanta de nuevo en un país.

~ de invención.

1. m. Derecho de aprovechar exclusivamente, por tiempo determinado, una producción o un procedimiento industrial hasta entonces no conocidos o no usados.

~ del canon.

1. m. privilegio que gozaban las personas del estado clerical y religioso, de que quien injuriase o pegase a alguna de ellas incurría inmediatamente en penas canónicas.

~ del fuero.

1. m. privilegio que tenían los eclesiásticos para ser juzgados por sus tribunales.

~ favorable.

1. m. privilegio que favorece al privilegiado y no perjudica a nadie, como el de comer carne o lacticinios en Cuaresma.

~ gracioso.

1. m. privilegio que se da o concede sin atención a los méritos del privilegiado, sino solo por gracia, beneficencia o parcialidad del superior.

~ local.

1. m. privilegio que se concede a un lugar determinado, fuera de cuyos límites no se extiende.

~ odioso.

1. m. privilegio que perjudica a tercero.

~ personal.

1. m. privilegio que se concede a una persona y no pasa a los sucesores.

~ real.

1. m. privilegio que está unido a la posesión de una cosa o al ejercicio de un cargo.

~ remuneratorio.

1. m. privilegio que se concede en premio de una acción meritoria.

~ rodado.

1. m. privilegio que se expedía con el signo rodado.



Pues bien, ésta es la deficinión de la palabra "privilegio" según la encontramos en el Diccionario de la RAE.

Quizá la única a la que se podría hacer referencia con respecto a las ya taladrantes declaraciones del señor Ministro de Fomento, sea la definición del apartado "convencional: que se da o concede mediante un pacto o convenio".

Después de varios meses de escuchar a diestro y siniestro que los controladores son un grupo de privilegiados, cuando he hablado con amigos y conocidos sobre el tema de los controladores, parece que la gota torturadora ha calado en sus cráneos.

Cuando intentaba explicarles las causas de los problemas que los controladores padecen desde hace algo más de un año, rara era la ocasión en la que la gente me respondía "pero es que son unos privilegiados". Bueno, si consideramos la acepción de la RAE, pues sí, son privilegiados porque lo que tienen ha sido dado o concedido mediante un pacto o convenio. Es decir, su empresa, la patronal, AENA, mediante un convenio acordado en 1999, otorgó esos privilegios. Pero qué privilegios son, nadie ha sabido decírmelos.

¿Qué privilegios tiene un controlador aéreo?

¿Horas de trabajo?¿Condiciones laborales? Bueno, quizá en 1.999 y con el volúmen de tráfico que había, las 1.200 horas acordadas en el convenio eran suficientes sin necesidad de hacer extras (hasta 600 horas anuales), y entonces disponían de bastante tiempo libre. Porque por su tipo de trabajo, necesitan estar frescos, concentrados y libres de toda preocupación en la medida de lo posible. Su salario, también, era mucho más bajo, en la época eran entre 300.000 y 500.000 pesetas mensuales, que ya era un dinero aquellos días. Podríamos decir más o menos que trabajaban 2 días y descansaban 4 días, sin necesidad de hacer horas extras. Pues sí, tenían unas buenas condiciones de trabajo.

Este convenio caducó en 2004, y se fue dejando y dejando, bien fuera por desinterés de los controladores negociadores (que no el conjunto general de todos los controladores), bien fuera por desinterés de la empresa (que ya había intereses políticos distintos puesto que el gobierno había cambiado). El tráfico crece, el número de controladores no crece a la par, gracias a la nefasta gestión de AENA y, ahora sabemos el porqué, a la intención de privatizar el acceso a la profesión y que sea el estudiante el que desembolse un pastizal. Los controladores aceptan "vender" su tiempo libre con la condición de que se formen a nuevos alumnos controladores para paliar el déficit de personal existente para sacar el tráfico adelante sin necesidad de hacer horas extras.

Pasamos a una etapa en la que para que el tráfico salga adelante y sin retrasos, ya que las 1.200 horas firmadas en el convenio ya caducado no son suficientes, la empresa comienza a incentivar la realización de horas extras (voluntarias hasta ahora). Prácticamente el controlador se encuentra un "chollo" de doble filo. AENA casi triplica el valor de una hora de trabajo para pagarla extra, y claro, un controlador aéreo es humano (aunque la mayoría de la gente los considere extraterrestres), y ante una oferta así de poder "vender" tu tiempo libre a buen precio, pues dijeron que sí, cómo no. Si tienes 2 días de trabajo y luego 4 días libres, en los que no tienes planeado hacer nada, pues ¿por qué no trabajar dos de tus días libres por una buena suma de dinero? ¿Qué persona con dos dedos de frente no hubiera hecho eso en cualquier trabajo en España o en la Patagonia?.

El problema es que llegando a 2008 el nivel de tráfico es tan abultado y exigente que los controladores tienen que pasar a trabajar prácticamente 5 de cada 6 días, la incentivación de la empresa se convierte en petición expresa, casi una súplica, porque no hay manera de que los aviones salgan sin retrasos y que los controladores no trabajen al límite de sus posibilidades. Mientras tanto, de SENASA solamente han salido 130 alumnos desde 2004. Muchísimos menos de los que se necesitaban.

Así que como se convirtió en costumbre el trabajar 5 de cada 6 días, y ante las quejas emitidas por los controladores que no querían seguir trabajando a ese ritmo porque para éste tipo de trabajo no es lo aconsejable llegado un punto, había que hacer algo.

Y no era formar a más controladores, no. Era sacar un Decreto haciendo que a partir de Febrero ya se pueda trabajar 5 de cada 6 días obligatoriamente, como horas ordinarias. Hemos pasado a que los controladores pueden trabajar 1.670 horas, más 80 horas extras si fueran necesarias. Ahora trabajan 25, 27, 28 días al mes en casos extremos, y sus días libres se convierten en imaginarias, o guardias, en las que tienen que estar disponible. Se crean servicios "express", en los que puedes hacer dos turnos de trabajo con solamente 8 horas de descanso entre ellos.

No contento con ello, y viendo su mala planificación, ven que en Noviembre éste número de horas, ya de por sí exagerado para éste trabajo, se queda corto, y hay controladores que están a punto de alcanzar el máximo de horas. Solución, sacar otro decreto. Ahora, las horas de baja médica, por embarazo, horas sindicales o de formación ya no cuentan como horas trabajadas. Ahora además solo computan las horas aeronáuticas, los descansos o las guardias no cuentan como trabajo.

¿Son éstas unas condiciones laborales privilegiadas? ¿Habría alguien en España dispuesto a trabajar en éstas condiciones, sabiendo el tipo de trabajo que és, al responsabilidad civil y penal que conlleva el no hacer tu trabajo bien al 100%?

Bueno, después de explicarle todo esto a mis amigos, el único privilegio que podían decir era el salario. Pues bueno, sí, es un sueldo bueno, pero no un sueldo privilegiado. Volviendo a la definición de la palabra, ha sido un pacto o convenio de la empresa. El sueldo básico es un buen sueldo, ya hemos visto nóminas reales en algunos medios y páginas de internet. Un sueldo pactado con AENA. ¿En qué cabeza cabe pensar que son los controladores los que se ponen el sueldo? Si cobran eso es porque la compañía lo ve adecuado. Si no lo hubieran visto así, seguro que no hubieran pasado más de 10 años desde el último convenio pagándoles tanto, ¿verdad?.

Además, el único motivo de que su sueldo pasara de ser un sueldo muy bueno a un sueldo mucho más inflado es gracias a las horas extras, consecuencia del déficit de controladores. Si hubiera habido más controladores aéreos, si no hubiera hecho falta hacer una hora extra (salvo en casos de enfermedad o alguna situación extraordinaria), hubiera habido en España 500 controladores aéreos más, 2.600 controladores aéreos con un sueldo medio de 100.000 euros brutos al año, sin que ningún contorlador superara 1.500 horas de trabajo anuales, teniendo sus descansos, días libres y vacaciones garantizadas. Todo lo contrario a la situacíon actual. 2.000 controladores, trabajando más de 1.700 horas, vacaciones asignadas por la empresa, y los días libres son de guardia.

¿Privilegiados?

No lo creo.

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